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martes, 12 de marzo de 2019

Decoder de accesorios Digikeijs DR4018

De un tiempo a esta parte un fabricante holandés de material digital para modelismo ferroviario se está haciendo hueco compitiendo en lo que otros muchos no saben o no quieren: precio y estandarización de componentes y protocolos.


Qué son decodificadores de accesorios


En digital cada componente (o usuario) que va a ser controlado desde la central necesita un decodificador que convierta una orden de aquella en una acción concreta: en el caso de una locomotora el decoder que lleva dentro recibe la orden de la central de encender o apagar las luces, andar a cierta velocidad, etc. Para el caso de otro tipo de accesorios como desvíos, semáforos, luces, etc. necesitaremos otro decoder para que realice la misma función. Como en este caso no estamos tan limitados por el tamaño como en el material rodante, se trata de dispositivos de varias salidas que nos permiten controlar de forma independiente cada una de ellas. Tanto en un caso como en otro un decoder siempre tiene una (o varias) dirección digital única que es la forma en la que la central lo reconoce de manera inequívoca.

En mi caso utilizo este tipo de dispositivo para, por ejemplo, el control de la iluminación de la maqueta aunque tiene más aplicaciones.

Uhlenbrock 63410


Hasta ahora he estado utilizando el decodificador de accesorios Uhlenbrock 63410 con bastante buen resultado. Este decoder tiene 20 salidas independientes para otros tantos accesorios permitiendo además configurar el comportamiento de cada una de ellas para crear efectos distintos de luces.

Uhlenbrock 63410. Imagen de la página del fabricante


En este punto debía acometer el control de la iluminación de la parte "nueva" de la maqueta y me echaba para atrás el coste del 63410 (alrededor de 80 €) y debía buscar alternativas por lo ajustado del presupuesto.


Y aparece Digikeijs


Recientemente escuchaba hablar de un fabricante holandés que estaba ofreciendo productos de calidad aceptable, a un precio más ajustado y que iban desde pequeños decos a incluso un modelo de central digital a precio muy muy interesante y era cuestión de echarle un vistazo a ver qué tal para tenerlo como alternativa a las marcas que hasta ahora estaba utilizando.

Para ello adquirí un deco de accesorios de esta marca modelo DR4018 a unos 32 € en Amazon: entre el precio y que me llegaba al día siguiente de pedirlo pues adelante con los faroles.

Digikeijs DR4018. Imagen de la página del fabricante

Este deco tiene hasta 16 salidas independientes (dependiendo de cómo se usen y agrupen) válidas para semáforos, desvíos, alumbrado, servos, etc. y su conexionado es muy sencillo así como la programación que me llevó pocos minutos desde un Multimaus. Su comportamiento se personaliza a través de las variables de configuración básicamente con el CV 47 y afinando más en otras CV que lista el fabricante.

En mi instalación lo alimento (clavijas "power") desde una fuente de alimentación de PC, cable negro y amarillo, que dan una tensión de 12 V. Las clavijas "signal" desde señal de vía de la central digital.


Reconocer las trampas y resumiendo


En la comparación de ambos modelos estoy haciendo algo de trampa. En el colegio, en matemáticas, me decían que no se podían sumar peras y manzanas porque son cosas distintas: pues aquí algo similar.

La principal diferencia del Ulhenbrock es que funciona a través del bus Loconet y tiene 20 salidas; la Digikeijs tiene hasta 16 y va directamente a la conexión DCC de la central sin requerir un conexionado específico lo cual desde el punto de vista de la configuración lo hace bastante más sencillo (las ventajas de Loconet dan para explicación aparte).

La cuestión está es si estas características justifican una diferencia de precio de casi 50 €. En mi caso y para el uso que le doy está claro que no.

Por otro lado no me resultó complicado encontrar información en internet de su configuración y puesta en marcha y, aunque el fabricante ofrece una documentación algo escasa en varios idiomas menos en español, hay una traducción aceptable hecha por iGuadix y disponible en su web.



domingo, 3 de marzo de 2019

Mi arquitectura digital: problemas y cambios

Pretendo en una serie de entradas (a ver para cuánto da) pegar un repaso a mi arquitectura digital, su pasado, los quebraderos de cabeza que me ha dado y los cambios que quiero realizar y que a ver dónde me llevan. Para aclararme las ideas repasaré los pasos dados a lo largo de estos años y mi experiencia con los componentes con los que he trabajado. Como siempre se trata de pensamientos en voz alta y opiniones muy particulares y solo mías que fácilmente pueden ser refutadas por cualquiera con un mínimo conocimiento de la materia (suponiendo que alguien se pase por aquí).


Historia: de dónde vengo


Como creo que en una de las primeras entradas de este blog contaba, entré en la digitalización de esto de los trenes como un elefante en una cacharrería y con más ilusión que conocimientos. No sé si esto, al menos en parte, es culpable de alguno de los problemas que tengo o que sencillamente el trascurrir de los años en esta tecnología hace que un planteamiento antiguo se resienta con el paso del tiempo.

Empecé con esto de la digitalización con la Twin Center de Fleischmann y que era el estandarte en lo digital del fabricante alemán. Posteriormente sacaría algunos modelos menores (Multimaus) hasta la fusión-compra de Roco-Fleischmann donde creo que replanteó todo esto.


Caja de iniciación digital de Fleischmann con la que retomé la afición allá por 2004 ó 2005 (foto de www.reynaulds.com)


La Twin Center era un modelo marca blanca de la central de Ulhenbrock Intellibox: se ve que el fabricante Fleischmann no tenía nada de cierta enjundia para presentar al mercado en el nacimiento del modelismo digital y habló con aquellos que les dió permiso o patente para vender la central con otro nombre, otros colores, etc. incluyendo el propio protocolo de Fleischmann (FMZ).

Aunque desconozco en absoluto la Intellibox de Ulhenbrock los cambios internos entre los dos modelos me barrunto eran mayores de lo que muchos comentaban por ahí afirmando que eran "prácticamente idénticas".

Respecto al software de gestión adquirí en 2009 una licencia de Windigipet Premium y con la unión de los dos empezaron a llegar los quebraderos de cabeza.

Empiezan los problemas


Desde el primer momento software y central no se llevaban muy bien y, he de reconocerlo, me frustraba enormemente haciendo que continuamente mandase a ambos a paseo. Concretamente un problema repetitivo, que se sigue dando, es que al arrancar el Windigipet algunas locomotoras (y sólo esas) empiezan a correr solas como locas descontroladas lo que obliga a hacer una parada de emergencia. Y no solo eso sino que una vez que ocurre deja a la central en estado de catarsis y me obliga a desconectarla de la corriente. En este problema he invertido horas y horas, búsquedas en foros de internet en español (muy poco resultado), en inglés (no mucho más) y en alemán con el traductor de Google (toda una experiencia).

Reseteo a valores de fábrica de la central, cambio de sistema operativo sobre el que corre Windigipet, reseteo de decóders de las locos que dan problemas, cambio de numerosos valores de configuración de los decos de las locos, etc.

Se da la circunstancia que al tratarse "teóricamente" de un clon de la Intellibox al final encuentras más recursos de esta última pero no he conseguido que nadie tenga mi mismo problema. Soy especial.


Intentando aislar el problema


Lo primero era cuestión de saber si las tortas me las daba la central o el software y me dediqué a hacer muchas pruebas. Evidentemente el software no tengo otra forma de probarlo independientemente de la Twin Center por no disponer de otra central con lo que me centraba en pruebas con esta.

La central sola funciona sin problemas ni cosas raras; el software de programación de los decos Trainprogrammer de Freiwald licenciado a las mil maravillas así como una demo de Traincontroller con lo cual llegaba a la tesitura de tener que elegir entre:

  • Actualizar la versión de Windigipet por ser la mía bastante antigua. Como que no. El precio de la nueva versión es bastante elevado y sería de locos invertir un duro en una solución que me está dando problemas en conjunción a la Twin Center.
  • Cambiar la central. A priori como que tampoco por el precio de una central con prestaciones medias-altas. Además esto sería un caso de una inversión a más largo plazo y con otras consecuencias.
  • Probar con programas de gestión gratuitos tipo Rocrail o JMRI.

Evidentemente opté por esta última opción por su nulo coste económico.


Mi Twin Center con JMRI y Rocrail


Y digo "Mi Twin Center" porque hay gente que sí ha conseguido hacer funcionar estos dos programas llegando a donde yo no he podido.

En este punto de vuelta a buscar como loco en internet la dichosa conexión de JMRI y Rocrail con la central y las wikis de ambos proyectos tienen información y tutoriales de cómo echarlo a andar pero de nuevo tropiezo por lo que comenté antes: debo ser especial.

Según esta documentación para la correcta conexión hay que habilitar una opción en la Twin Center que, como no podía ser de otra forma, la mía no tiene (soy especial, repito) así que, ¿cómo le ponemos al niño?.

La única posibilidad que quedaba es lo referente a la versión de firmware de la central pues la mía tiene la versión 1.1 y Fleischmann aún comercializa (recordemos que se trata de una central totalmente descatalogada y sin soporte) una actualización a la versión 2.0 pasando, evidentemente, por caja. Por cierto que alguien explique a un servidor por qué la subida de 1.0 a 1.1 es gratuita y esta es de pago. Cosas veredes, amigo Sancho.

Conste que se trataba de un tiro al aire para ver si sonaba la flauta ya que por lo que leía las diferencias entre las versiones no eran importantes. Pero como todos los informáticos tenemos una fe casi ciega en una subida de firmware logré encontrarla a bajo coste y aún estoy esperando que me llegue.

Resumiento: tenía dos opciones de software libre que, salvo que la versión 2.0 obrase el milagro, no funcionaban con mi Twin Center.

Otra vuelta a la noria: Traincontroller


En tanto la actualización llegaba (no sé de dónde vendrá) y como no me puedo estar quieto, me bajé una demo del software de Freiwald Traincontroller (versión "bronze") para ver cómo se comportaba esto y para mi sorpresa está funcionando a las mil maravillas sin nada de las "carreritas" raras que tengo con Windigipet. Y de nuevo me encontraba con la duda de decidir pasarme a este programa dejando de lado el Windigipet.

La licencia de Traincontroller tiene versiones Bronze, Silver y Gold y aunque la primera son ciento y poco euros está bastante limitada y me planteará problemas para sensores de ocupación, no soporta plataforma giratoria, no hay opción de manejo desde Android, etc. Para dar los primeros pasos con este programa podría valer pero en unos meses me iba a tener que ver obligado a subir de versión.

Está claro que esta opción implicaba mantener la Twin Center con los problemas de obsolescencia que acarrea tales como conexión serie RS232 (nada de usb y/o ethernet), cada vez menos usuarios que la usen (si alguna vez hubo alguno), compatibilidad con programas, limitaciones técnicas, falta de compatibilidad con nuevos protocolos específicos de modelismo, etc.

Además la central para algunas tareas es todo un engorro: la configuración de direcciones digitales para accesorios, ¿para que hacerla sencilla si podemos inventar unas direcciones virtuales y freirle las neuronas a los usuarios? Es más fácil programar una dirección a un accesorio en un Multimaus de 99 € que con la Twin Center.

Resumiendo


Si alguien ha llegado hasta aquí podrá adivinar el gazpacho en el que estaba metido y todas las soluciones implicaban pasar por caja y no precisamente a bajo coste. Debía buscar una solución no demasiado gravosa, con futuro y habiendo aprendido algo de las tortas que me había llevado.

La maqueta estaba creciendo en tamaño y complejidad y me estaba perdiendo cosas como las rutas, la retroseñalización, etc.



jueves, 9 de marzo de 2017

Semáforos

Unos elementos que siempre han vestido mucho nuestras maquetas han sido los semáforos referidos a la circulación ferroviaria (obvio totalmente, aunque evidentemente también se pueden poder, los de las carreteras, funcionales o no, que tengamos). Aunque en señalización ferroviaria puede tener otros nombres me quedo con este término por ser el más usual aunque los puritanos se puedan escandalizar.


La realidad


Desde que somos mocosos sabemos lo que es un semáforo, un cacharro con dos luces que nos encontramos por las calles y que nos indica algo muy sencillo: rojo=parar y verde=pasar. Ya de mayorcitos, sobre todo los que hemos tenido que lidiar con el código de circulación, hemos descubierto muy poco más de este tipo de señales luminosas de las que hay poca variedad por nuestras carreteras y con los colores de siempre añadiéndole el ámbar.

Cuando hace años empecé a leer el funcionamiento de los semáforos ferroviarios, me supuso un gran trauma descubrir que se usaba, además de los manidos rojo, verde y ámbar, luz blanca. ¿Qué narices podría significar si con los colores ya existentes cubría toda la casuística que se me venía a la cabeza?

La respuesta es que en el código de circulación vial los semáforos nos informan de cómo comportarnos en un punto y no nos da información de lo que ocurre más allá de él contrariamente a como se usa en la señalización ferroviaria. En esta nos indica cómo comportarnos en ese punto y lo que nos vamos a encontrar más adelante. Esto tiene lógica si pensamos que nuestros coches podemos pararlos al ver un semáforo (si no vamos haciendo el loco) y sin embargo la distancia de detención de un tren se mide en centenares de metros y desde que veo la luz roja hasta que me paro igual me he llevado por delante a varios.

Otra importante variante que hay es la cantidad de diseños de semáforos ferroviarios dependiendo de paises, operadoras, etc.

Tipos de señales luminosas hay varias en señalización ferroviaria. Sin entrar en detalles en Wikipedia nos explican estos tipos y el por qué de su existencia.

Algunos tipos de semáforos. Imagen de Wikipedia


Modelos de semáforos en modelismo hay para aburrir y como en otros muchos aspectos depende de hasta dónde queramos llegar a la hora de ser fieles a la realidad. Yo en mi caso por falta de presupuesto, y aunque lo tuviese tampoco me voy a dejar una pasta en estos cacharros, tiraré por los modelos más básicos de diseño y funcionamiento.


Tipos de semáforos


Siendo puristas en señalización ferroviaria los semáforos son solo un tipo de indicadores de regulación de tráfico siendo otro tipo las señales mecánicas. Yo, para andar por casa, llamo semáforo a aquel mecanismo mecánico o lumínico que indica a un tren si puede pasar o no y me quedo tan pancho.

Resumiendo mucho tres modelos básicos de semáforos:

Monos. Son los modelos más pequeños ya que no tiene poste y normalmente son de dos aspectos (luces). Por su reducido tamaño son los más económicos y en fabricantes artesanales los podemos encontrar desde 6 € aproximadamente.

Imagen de internet

En relativamente frecuente encontrarlos también izados en pórticos para señalar varias vías.

Puente de semáforos de la marca Aneste. Imagen del catálogo del fabricante


Semáforo en poste. Los clasicos de toda la vida de dos o más aspectos que también podemos encontrar económicos pero penalizando un poco el acabado.

Imagen de internet


Semáforos mecánicos. Con o sin luces aquellos en los que un brazo articulado nos indica el estado de la circulación en su punto. Dependiendo de paises y épocas estos suelen ser los más utilizados en la realidad. A escala estas señales tienen el problema que al tener una parte móvil implica un mecanismo electromecánico de mayor tamaño y en conjunto mayor precio. En muchos casos un servo bajo el tablero hace el movimiento del brazo.

Imagen de internet


Hay que tener en cuenta que en nuestra querida escala N muchos fabricantes no respetan la escala y los modelos pueden resultar demasiado grandes y dar bastante el cante. Evidentemente un modelo más fiel a la realidad significará mayor precio.


A la izquierda viejo mono Ibertren y a la derecha un modelo actual de otra marca comparados con material rodante y una retroexcavadora. La diferencia de tamaño entre ambos es más que considerable 


Como en otros muchos accesorios de nuestras maquetas, la mayoría de fabricantes ya optan por leds en sustitución de las lámparas de incandescencia que usaban hasta hace poco. No obstante algunos las siguen usando lo que hay que tener en cuenta a la hora de su adquisición.

Como digo estos son los modelos más básicos que podemos encontrar. No obstante dependiendo de paises, operadores, fabricantes, etc. hay muchos más. Con dar una vuelta por Google podemos ver la inmensa variedad existente.

Semáforos en modelismo analógico y digital


Volvemos a la diferenciación digital y analógico de una de las primeras entradas ya que el funcionamiento en ambos casos es totalmente distinto.

En analógico el semáforo podría tener su función "real" ya que la posición del pupitre-semáforo podría hacer que un tren parase o no. Recuerdo en mi maqueta Ibertrén, cuando quería que un tren parase ante un semáforo, aislaba un tramo de vía a la altura donde este se encontraba y conmutando el pupitre a rojo no solo se iluminaba esta bombillita sino que el mismo pupitre cortaba la corriente en dicho tramo de vía. Con lo cual con esta sola conmutación no necesitaba bajar el regulador de velocidad. Más sencillo que el asa de un cubo y más feo que un calcetín usado: la parada del convoy era muy brusco a lo que se unían todos los problemas del analógico cuando la vía queda sin tensión (no luz, no fumígeno, etc.).

Se dice que en digital los semáforos son meros elementos decorativos porque no tienen función alguna sobre el comportamiento del tren ya que este viene dado por lo que le ordene y mande la central digital.

Partiendo de la base de lo indicado en el párrafo anterior de que son meros objetos estéticos, podemos quedarnos ahí como he hecho yo o, para los más valientes, ir más allá y hacer que un trenecito se pare ante un semáforo en rojo: esto es bastante complejo en digital.

Parar ante un semáforo en digital: un lío


El problema del digital es que no podemos (debemos) nunca quitar tensión de la vía con lo que el viejo truco del analógico no nos vale. Esto tiene grandes y graves implicaciones que a ver si logro explicar.

La orden de parada de una loco tiene que ser dada por la central y solo por la central digital ya sea por una programación o porque hayamos bajado la velocidad manualmente. Dicha esta perogrullez, y ante un semáforo en rojo, es la central la que debe dar la orden a la loco que se pare pero ¿a qué maldita loco de las 10 que tengo rondando por la maqueta o las otras 30 que tengo en sus cajitas? (lógicamente la central tiene dadas de alta en su inventario las 40 locomotoras que me he comprado por su dirección única pero no sabe si está en la caja, en la vía o desmontada). Para hacer esto nos obliga a adivinar qué loco debe parar y esto únicamente se puede hacer sabiendo qué hay en la vía.

Sistemas para hacer esto hay varios pero son complejos y nada baratos: uno de ellos son los sensores tipo Lissy. Estos sensores sí serán capaces de decirle a la central cuál de las 40 locos es la que se aproxima a un semáforo con lo que podrá decirle, no solo que pare, sino que lo haga con una curva de velocidad adecuada y más real o que le haga sonar el silbato por poner un ejemplo.

Otras opciones con los semáforos


Personalmente no me quiero meter por ahora con el tema de la detección porque prefiero destinar mi tiempo y esfuerzo a otras áreas de la maqueta; quién sabe si más adelante.

Pero lo que no quiero es quedarme sin los vistosos semáforos y de alguna forma tendré que ponerlos en la maqueta y dotarlos el alguna función. Para ello podemos cambiar de escenario y situarnos en uno intermedio en el que, aunque sea yo el que a mano haya parar el tren, exista un mecanismo que medio-automáticamente ponga un semáforo en rojo o en verde. Veamos varios ejemplos.

Esquema 1


El esquema 1 de la imagen anterior tenemos un tren A que va del punto 1 al punto 2 (esto me recuerda a los problemas de física). Es relativamente sencillo que dependiendo del estado del desvío pongamos el semáforo en rojo o verde. Evidentemente seremos nosotros a mano los que detengamos el tren por lo que he indicado antes de no saber de cuál se trata. Por tanto vemos que es un accesorio meramente estético. Esta es la opción que al menos inicialmente estoy tomando y que luego explicaré un poco.

Esquema 2

El esquema 2 es el mismo que el 1 pero añadiendo una vía más: el tren A que se dirige hacia la playa de vías tomará la ruta 3 porque el desvío así se lo indica. Aquí de nuevo tenemos los semáforos como artistas invitados poco menos que haciendo bonito.

Este esquema 2 tiene una variación muy interesante y es que podemos meter lo que se denominan sensores de ocupación en las vías 1, 2 y 3 que detectan cualquier consumo eléctrico en las vías e informan de ello a la central: si en las vía 1 y 2 hay algo que consuma (ojocuidao: sabemos que hay algo pero no qué ni quién) pongo esos dos semáforos en rojo, el tercero en verde y conmuto el desvío para que dé salida hacia 3.

Lo que voy a hacer (al menos inicialmente)


Lo señalado en el esquema 1: semáforos que señalen dependiendo de la posición del desvío. Pero incluso para conseguir esto hay varias formas de hacerlo.

La digital/informatizada/compleja: desde el software de control de la maqueta programo que dependiendo de la posición de un desvío dé orden a un decoder de accesorios que encienda o apague la salida a la que está conectado un semáforo. Por ahora paso.

La artesanal/mecánica: le añado al motor del desvío (que recordemos tengo bajo el tablero) una especie de interruptor que abre o cierra el cirtuito de ambos leds del semáforo. Más sencillo imposible.

Para los motores Peco que utilizo existe un accesorio con referencia PL-13 que puede tener varias utilidades siendo esta una de ellas. Este accesorio tiene una conexión de entrada que conmutará a una u otra salida dependiendo de la posición del conjunto motor/desvío.

Peco PL-13. Imagen de internet

El esquema más tonto del mundo. A la izda. el PL13 y a la derecha el semáforo. A tener en cuenta la especificación del fabricante del semátoro para el voltaje del circuito y la resistencia si no la incluyese

Acabando


Al final me ha quedado todo esto un tocho-batiburrillo de conceptos donde he mezclado semáforos con señales que no lo son, pero con mi manga ancha los considero como tal, con digitalizaciones, etc.

Me quedo con la idea del enorme juego que pueden dar los semáforos en digital y la complejidad que acarrean si queremos simular cómo se comportan en la realidad o cómo los tratábamos en analógico.

El consuelo es que tenemos soluciones intermedias de andar por casa bastante sencillas de realizar.

viernes, 20 de enero de 2017

Digital. ¿Qué tiene que ver esto con mis trenes?

En esta entrada pretendo hacer una pequeña diferenciación entre el modelismo analógico y el digital muy por encima y sin entrar en detalles. Evidentemente esto es lo más básico para quien conoce el mundillo pero puede ser un escollo inicial para aquel que no lo entienda y que por los azares de San Google se pase por aquí.

Analógico


Entendemos por modelismo analógico (o que tenemos una maqueta de trenes analógica) a aquel de toda la vida: un transformador que da corriente continua a la vía desde 0 voltios a 16 voltios. En la vía una locomotora con un motor recibe ese voltaje y cuanto mayor sea este más correrá y cuando menor, increible pero cierto, más despacio irá.

Transformador Ibertrén. Imagen sacada de internet.
Exactamente igual que en nuestros coches de Scalextric con la diferencia que en este caso un pequeño interruptor junto al potenciómetro nos permitía cambiar de sentido de un tren que se conseguía cambiando la polaridad por lo que el motor giraba en sentido contrario.
Ventajas del analógico: es más sencillo que el mecanismo de un chupa-chups (ojo que en este caso sencillez no es sinónimo de algo malo o negativo).
Desventajas: al menos para mí, todas las demás. Veremos más adelante.

Contrariamente a lo que yo pensaba, y que el analógico se estaba convirtiendo en algo residual dentro de la afición, no hace mucho vi un gráfico que me tiró la realidad a la cara: el porcentaje de aficionados que no se pasaban a digital era muy importante y nada despreciable. He estado intentando buscar datos recientes en este aspecto pero sin suerte.


Digital


En la maqueta digital el transformador no alimenta directamente a la vía sino que alimenta a una central digital y esta es la que está conectada a los raíles. Además de voltaje, en este caso siempre 16 voltios de corriente alterna pulsante, envía información digital que será leída por un nuevo componente en la locomotora que nos cansaremos de nombrar: un deco, decoder o decodificador. Este decodificador tiene conectado a sus salidas el motor, luces, sonido (sí, sonido) o cualquier otra función que se nos ocurra. El deco "traduce" lo que le viene de la central y actúa en consecuencia: si la central le dice al deco de cierta locomotora que encienda la luz la encenderá y hará solo eso.
Decoder DCC. Imagen sacada de internet


La revolución: sus pros y contras


Esto, si lo pensamos, es una autentica revolución en nuestra maqueta. Me explico.

Supongamos que tenemos un pequeño óvalo en una instalación analógica y sobre la vía con el regulador metemos voltaje, por ejemplo, al 50% de lo que indica el potenciómetro de Ibertrén de la imagen anterior. Esto hará que todas las locomotoras que estén en la vía marchen a la vez y enciendan a la vez sus luces y cualquier otro accesorio que tengan (fumígeno, o cualquier otra cosa). Si bajamos la velocidad igualmente afecta a todo el material móvil que tengamos en la vía.

Cuando queríamos que dos locomotoras tuviesen comportamiento independiente aislábamos dos tramos de vía y a cada uno le asignábamos un transformador para ese tramo solo; en el caso del Iberama 560 del que hablé en una entrada anterior, el óvalo exterior estaba asignado a un transformador y el interior, aislado del primero, a un segundo transformador. Esto nos permitía hacer circular dos trenes independientes pero no más pero haciendo "trampas" (había otra opción más a través del uso de catenaria, pero no vamos a liarla más).

La revolución es que yo ahora en el mismo tramo de vía puedo tener 1000 locomotoras (literal, cualquier central hoy en día nos permite al menos 10000 direcciones de accesorios) y decirle a una que haga tal cosa y solo una cosa sin que afecte al resto de sus funciones. Esto además no se limitará solo a locomotoras sino cualquier sitio donde podamos meter un decodificador: vagones para alumbrado o apertura de puertas, programar y accionar cambios de vía, iluminación de la maqueta, etc.

Y podemos complicarlo aún más. No solo la central digital "le habla" a la maqueta sino que los componentes de esta pueden mandar a la central diversa información de, por ejemplo, estado de ocupación de una vía (retroalimentación).

Para liarla un poco más la central puede conectarse a cualquier ordenador que con el programa adecuado nos ayuda a controlar nuestra maqueta y en el caso extremo automatizarla completamente.

El coste de la panacea


Lógicamente esta maravilla tiene una pega. Todo el material motor que quiera andar por una maqueta digital debe estar preparado para ello y no es barato (un decodificador de locomotora sencillo puede tener un coste aproximado que va desde los 20-25€). También cualquier accesorio, cambio, semáforo debe estar conectado a un decoder para que pueda hablar con la central.

Además, y contrariamente a como se intentaba vender inicialmente el digital, todo esto implica mayor complejidad en el conexionado y cableado de nuestra maqueta ya que, aunque teóricamente solo se necesitan tres cables para conectar la maqueta con la central, la realidad nos baja los humos y del lío de cables no nos libra nadie.

Palabro: DCC


Tras este somero repaso a las diferencias entre analógico y digital, hay una palabra que ya he comentado y que no he definido: DCC.

DCC es el protocolo o lenguaje que utiliza la central para comunicarse con todos los accesorios. A día de hoy es un estándar de facto en escala N aunque no siempre fue así ya que al principio de esta tecnología cada fabricante se empecinaba en sacar su propio lenguaje incompatible con los demás (¿a alguien le suena aquello del VHS, Beta y 2000 en los vídeos caseros?). Otros protocolos utilizados pueden ser FMZ (Fleischmann), Selectrix, Motorola, etc. (En la escala H0 aunque DCC tiene también una parte importante del pastel, el gigante Marklin con su protocolo MFX no le va a la zaga a aquel -paro igual no vaya a ser que me meta en un charco descomunal por mi desconocimiento de cómo está el patio hachecerino-).


Nota: en adelante, y aunque no lo indique, cuando hable de digitalización se entiende que siempre me referiré al protocolo DCC que es el que usa mi central y accesorios y es el único que utilizo.

Acabando que es gerundio


Como ya indiqué la aparición de lo digital supuso para la afición toda una revolución. Además, como todas las tecnologías digitales, los avances y novedades son constantes (y un sufrimiento para nuestros bolsillos). Lo bueno es que poco a poco la tecnología hace las cosas más accesibles y no solo eso: esta evolución y estandarización de componentes hace que no solo sea posible que nos podamos hacer nuestras propias montañas sino que podamos llegar a hacernos nuestros propios componentes digitales.